(+La portada) Thalia agarra un segundo aire (Domindo El Universal)

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La estrella mexicana de la música y las telenovelas nos revela que no podría vivir sin combinar su carrera con la vida familiar, pues ambas facetas la complementan como mujer y contribuyen a su realización

Armando, mesero y cantinero del restaurante-bar La Giralda, en el DF, tuvo un día pesado y ya se quiere ir a su casa. Es casi medianoche y lo esperan su mujer y sus dos hijos. Sin embargo debe esperar a que los clientes que quedan, distribuidos en cuatro o cinco mesas, decidan dar por terminada su velada y pidan la cuenta. Mientras tanto, él debe esperar y seguir sirviendo los tragos que le soliciten. Pero los clientes, hombres y mujeres de entre 30 y 50 años, la mayoría, parecen no querer marcharse. Al contrario, se les ve cómodos y disfrutando de sus bebidas, de la plática, de la compañía y, principalmente, de las canciones que, suenan en la rockola. Es una Slim MP3 con un repertorio de 5 mil melodías, que ofrece tres temas por diez pesos.

“Maldita la hora en que la trajeron… no hay día en que no me vaya tarde”, dice Armando, cuando un cliente se levanta de su asiento por enésima ocasión y camina hacia la Slim MP3 para depositarle otra moneda. El tipo ya ni siquiera tiene que buscar en el catálogo, sabe de memoria la rutina para programar las canciones que desea: El próximo viernesHoy ten miedo de mí y La apuesta. Y todas tienen un denominador en común: Thalía.

Armando, quien tiene 17 años trabajando de mesero, comenta que, desde hace tres años, entre las canciones que más se escuchan todos los días en la rockola de La Giralda están casi siempre las de Thalía. “Sus rolas le gustan a mucha gente, a chicos y grandes, pero sobre todo las rolas más nuevas, porque son como más tranquilas y armoniosas. Se oyen bonito. Además, como que la chava agarró su segundo aire, porque pasó un tiempo en el que ya casi ni sonaba, estaba como desaparecida, ¿no?”, dice Armando, una persona que, por su oficio, si algo sabe hacer es tomarle el pulso a la vida en la ciudad. Y si él considera que Thalía está agarrando su segundo aire ahora que acaba de cumplir 42 años, puede ser que no esté equivocado.

Con 30 años de trayectoria en la música —en los que ha realizado 18 álbumes como solista y vendido nada menos que 40 millones de discos— Thalía es, sin duda, una de las estrellas más importantes con las que cuenta el medio del espectáculo no sólo en México, sino de toda América Latina.

También ha cimentado su carrera como actriz con una decena de telenovelas para Televisa, entre las que destaca la célebre trilogía de las Marías: María MercedesMarimar y María la del barrio, que fueron transmitidas en 120 países de todo el mundo y lograron una audiencia estimada superior a los 2 mil millones de televidentes.

Sin embargo, en la primera década del nuevo milenio la carrera de Thalía no logró consolidarse como ella hubiera deseado. Vivió un semiretiro involuntario e intermitente que, de alguna u otra forma, influyó en este proceso. En ese lapso se casó con el empresario Tommy Mottola, dejó su residencia en México para irse a vivir a EU, la atacó una extraña enfermedad y sus hermanas Laura y Ernestina fueron secuestradas. Después falleció su mamá, Yolanda Miranda, y nació su hija Sabrina Sakaë. Pese a eso la artista no dejó nunca de trabajar, aunque, aparentemente, no con la eficacia ni al ritmo con el que lo hizo durante los años 90.

A pesar de lo anterior, fue la mejor etapa de Thalía como empresaria. Ligó importantes contratos publicitarios que la llevaron a lanzar su propia línea de ropa, lencería, dulces, cosméticos y lentes, entre otras cosas. También sorprendió con su programa radiofónico semanal Conexión Thalía, con el que ha logrado audiencias de hasta 12 millones de radioescuchas por emisión.

Cuando culminó esa primera década del nuevo siglo, regresaron los éxitos discográficos y las portadas de revistas al por mayor. Sus álbumes Primera filaHabítame siempre, con un estilo más fresco y acústico, se escucharon en cada rincón del país. Por si no fuera suficiente, en los primeros meses de este año Thalía emprendió una gira de conciertos en México y EU a la que llamóViva! Tour. Como resultado de ese trabajo en unos días lanzará el álbum (CD+DVD) Thalía. Viva! Tour en Vivo, que además de presentar el espectáculo de su gira, incluye un documental detrás de cámaras en el que los fans podrán conocer aspectos íntimos de la vida de la artista.

No cabe duda de que Armando, el mesero-cantinero de La Giralda, tiene razón: Thalía agarró su segundo aire y, como los buenos vinos, con los años ha encontrado la madurez y el punto exacto para volver a conquistar a las audiencias.

Hace un dueto de maravilla en su nuevo álbum, en donde canta el tema “La apuesta”, con Erik Rubín, Thalía incluye un DVD con un documental como regalo a todos sus fans.

DE INCÓGNITO EN EL DF

Thalía, mejor que nadie, sabe que desde hace mucho tiempo la vida le ha dado “un trato preferente” y que ella ha sido una persona privilegiada con respecto al resto de los mortales. “Creo que, de alguna manera, es el destino el que me ha llevado por este camino y ha puesto en mi ruta a las personas adecuadas para impulsare y llegar a donde me encuentro”, dice en entrevista telefónica con Domingo la artista originaria del barrio de Santa María la Ribera, en el DF.

Agrega que, además del destino, “también el trabajo y la perseverancia” han sido los elementos que han contribuido a darle forma a la ecuación para alcanzar el éxito.

Y aunque a lo largo de 30 años de carrera los logros para ocupar un lugar destacado son extensos, dice que es hasta ahora que se considera una mujer “plena, dichosa y realizada” en su papel de esposa y madre de dos hijos, así como de su faceta de artista y empresaria. Aunque no le gusta expresarlo, sólo lamenta que algunos de sus seres queridos no estén a su lado para disfrutar con ella de estos momentos.

La estrella mexicana de las telenovelas y la música pop revela también que más agradecida no podía estar con la vida, y que su casa de Nueva York, que es “un verdadero fandango”, se refleja el feliz momento por el que atraviesa, y en donde a la hora de la comida o la cena lo mismo se sirve un buen plato de pozole estilo Guerrero, acompañado con unos caballitos de tequila, que se prepara una pasta italiana con ravioles y salsa de tomates frescos, siempre con una botella de vino tinto.

Desde el otro lado del auricular, en sus oficinas de La Gran Manzana, la intérprete de Piel morenaTú y yo y Amor a la mexicana, confía en que sus fans en todo el mundo van a convertir en todo un éxito Thalía. Viva! Tour en vivo, que saldrá a la venta en sus formatos físico y digital este  12 de noviembre.

DE ANTOJO. Se da sus escapadas secretas al DF para ir a comer tacos al pastor al Arroyo.

—Se te escucha realmente contenta y emocionada —le digo a Thalía.

—No sabes cuánto. Por primera vez en toda mi vida me siento plena, dichosa y realizada por todo lo que está pasando en mi vida… —responde la artista, antes de hacer una pausa y preguntar—  ¿Y cómo está el clima allá en México? ¿Hace frío, calor o qué?

—Para ser otoño está un poco loco. Unos días llueve, otros días está el solecito rico… Ya sabes, en eso del clima la Ciudad de México es un lugar privilegiado.

—Es verdad, es un lugar con un clima muy rico para vivir.

—¿Extrañas el DF?

—Pues aunque no lo creas, voy muy a menudo, me doy mis escapadas en secreto, sin que nadie de la prensa se entere. Llego y me voy sin hacer mucho ruido. Viajo de incógnito y me quedo en casa de ciertas personas o llego a lugares que nadie sabe que estoy ahí, y la paso bien, la paso tranquila. Estoy con la gente que quiero estar, voy a comer a los lugares que me gustan, voy al Arroyo y me echo mis tacos al pastor y me echo mi cabrito. Son cosas personales que manejo de forma muy privada.

—¿Y cómo se ve México desde Nueva York? ¿Cómo te llegan las cosas buenas y malas que pasan en tu tierra?

— Viajo a México muy a menudo y me entero de primera mano de lo que allá sucede, no necesito ver lo que dice por acá la prensa, porque exageran todo y a presentan sólo las cosas negativas. Cuando se habla de un país extranjero en los medios generalmente es para decir cosas malas o porque hubo una tragedia o un desastre natural. Casi siempre omiten las cosas padres, las historias lindas de la vida.

—¿Y a ti te gusta enterarte sólo de las cosas lindas de la vida?

—No. Me gusta enterarme de todo, estar bien informada, no nada más de las cosas negativas que salen en los noticieros o en las primeras planas de los periódicos. Hace poco no sabes cómo me dolió enterarme de todo lo que pasó en México con el huracán Raymond, principalmente en las costas de Guerrero y Sinaloa. Pobre de mi gente, cuánto dolor y cuánta destrucción. Pero nos vamos a levantar y vamos a salir adelante.

—¿De qué manera contribuyes tú para ayudar a los damnificados de este desastre?

—Primero que nada, con mis oraciones y buena vibra. Y también ayudo y pongo mi granito de arena, sólo que en el rollo más privado. No soy alguien que se tome la foto con el cheque en la mano y le diga a la prensa: “Miren lo que yo estoy dando ahorita”. Lo que hago, lo hago con el corazón y en privado. Por cierto, por el lado profesional, Sony Music juntó a varios de sus artistas para lanzar un disco de colección para ayudar a los damnificados que se llamaVoces por México. Fue una iniciativa increíble, me encanta el proyecto, porque todo lo que se junte irá directamente a la gente que más lo necesita. Ahora, habría que hacer conciencia y darnos cuenta de que esta ayuda es sólo el principio y debemos seguir echándoles la mano, porque la reconstrucción va a tardar años.

—Y así como ayudas a los damnificados del huracán tengo entendido que también te has convertido en un referente para los migrantes mexicanos en Estados Unidos.

—Todo eso se lo debo al programa de radio, porque ahí tengo oportunidad de llegar a millones de personas, a millones de paisanos que viven en EU. En el programa no sólo se trata de llevarles la música de Thalía, sino también de platicar con ellos, de entender los problemas a los que se enfrentan, de llevar abogados de inmigración para que los orienten, de llevar gente de finanzas para que les explique de la manera más simple cómo pagar impuestos o cómo enviarle dinero a sus familias. También llevamos médicos para hablar de temas que atañen a las mujeres o a sus hijos, porque muchos de ellos nunca van a ir a un hospital o con un doctor. Ahorita, por ejemplo, la diabetes infantil está pegándole durísimo a nuestra comunidad. También informamos cómo y en dónde pueden obtener becas los estudiantes latinos. En fin, tratamos de ofrecer un servicio a la comunidad, pero con buen humor y alegría. Digo, también me sale lo María la del Barrio, me sale el código postal de Santa María la Ribera, y también me los albureo, como de que no.

—¿En algún momento tu has sido víctima de racismo?

—No, nunca.

—¿No están celosos los artistas norteamericanos con lo que has logrado?

—No, no lo creo. Aquí hay muchas oportunidades para todo el mundo. Bueno, tan sólo el hecho de que hoy en día uno puede poner su video en YouTube y ya eres famoso mundialmente, le abre oportunidades a todos. Aquí nadie se pone celoso ni nada, al contrario, mientras más latinos somos, mientras más triunfemos, mientras más llevemos nuestra bandera al mundo, mientras más conquistemos a través de nuestra música, pues mejor es el concepto que se tiene de nosotros en el mundo.

—¿Te consideras una embajadora de México en el extranjero?

—Absolutamente.

—¿Y a quién representas?

—A la mujer mexicana, con mucha dignidad. Somos guerreras, fuertes, radiantes, intensas, apasionadas, brillantes, divertidas…

—¿Los mexicanos necesitamos más historias de éxito como la tuya?

—Como la mía y como la de Salma Hayek, y Demián Bichir, y ChicharitoHernández, y como la de tantos otros mexicanos, muchos de ellos en el anonimato, que sacan la casta y dan la cara por nuestro país.

—Que sacan la casta y también sacan a bailar a Barack Obama, como tu lo hiciste.

—Sí… por cierto, tiene buen ritmo.

BILINGÜE. Thalía revela que, en su casa de NY, a sus hijos siempre les habla en español.

ENSEÑA EL CÓDIGO POSTAL

De acuerdo con la revista Ocean Drive, Thalía es “la más grande estrella que ha exportado México en las últimas décadas”. La cadena Univision la coloca en el número ocho en su lista de “Los 25 mexicanos más influyentes de la música”. Los canales E! Entertainment Television y TV Azteca la consideran como “la solista mexicana más exitosa e influyente de la música en el mundo”. El diario británico The Sun la clasifica como la número 25 entre “Las 50 cantantes que nunca serán olvidadas en la historia de la música”. El portal Terra la nombró “una de las mujeres más fuertes e icónicas de la música”. En 2001, la revistaBillboard la galardonó con el Premio Estrella, convirtiéndose en la primera artista latina en recibir ese reconocimiento. En más de una ocasión, la revistaPeople la ha considerado “Estrella latina del año” y, antes de finalizar 2013, Thalía develará su estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood.

Las anteriores son apenas algunas de las “tarjetas de presentación” que envuelven a la actriz y cantante mexicana. Sin embargo, para ella el logro más importante es el salir adelante día a día y ver crecer a sus hijos Sabrina Sakaë y Matthew Alejandro, de cuatro y dos años, respectivamente.

Y como parte de su día a día, esta semana saldrá al mercado Thalía. Viva! Tour en vivo, un álbum que grabó durante sus conciertos en abril pasado en el Auditorio Nacional de la Ciudad de México, y en el que tuvo de invitados a Erik Rubín, Leonel García, Samo, Yuri, María José y Jesús Navarro.

“Estoy muy emocionada porque es un CD+DVD. Es otro sueño más cumplido, porque siempre quise hacer un disco así, frente a mi público y en un escenario tan imponente como el Auditorio”, dice la cantante, quien agrega que en este trabajo está perfectamente retratada la primera etapa de su gira Viva! Tour, la cual inició en Estados Unidos y México, y culminará en unos meses con una serie de presentaciones de Centro y Sudamérica.

Destaca que en este nuevo álbum “se podrá disfrutar de las canciones que me debía a mí y le debía a mi público del Primera Fila, esas canciones que tanto nos unieron. Vienen los grandes éxitos que la gente espera escuchar y, además, incluye una sorpresa muy personal, es una especie de documental de lo que fue el behind the scenes (detrás de cámaras), de lo que fue este tour y lo que viví desde que ensayamos, desde que arrancó, de lo que fueron los viajes por todas las ciudades y de la forma en la que lo viví con mis hijos, que estuvieron conmigo acompañándome. El documental tiene esa dinámica que es muy divertida, muy personal y eso es algo que la gente, cuando sigue a un artista, le gusta ver ese lado que no muchos muestran”.

QUIERE MUSICAL EN BROADWAY. Thalía rechaza trabajar en cine, pero analiza la posibilidad de producir, junto con Tommy Mottola, un musical en Broadway, en el que el tema central estaría relacionado con la cultura latina.

—Un testimonio de esta etapa de tu carrera y de tu vida, de lo que has avanzado…

—Es verdad. Me siento privilegiada de tener una carrera de tantos años, tan sólida, con tanto cariño de la gente que me ha apoyado en todos los momentos de mi vida, que han estado tanto en los éxitos como en los momentos tristes, momentos personales, momentos llenos de alegría. Ha sido como crecer enfrente de sus ojos. Y es que de repente uno escucha “¡Cuánta suerte tiene esa persona, le fue muy bien en la vida!”. Pero yo no creo que sea suerte, yo pienso que es el destino de cada uno. Así que, de alguna manera, éste era mi destino. Pero bueno, también hay que prepararse, trabajar duro y ser muy perseverantes. El contar con la preparación adecuada será fundamental para cuando llegue ese momento o esa persona que cambie tu vida y encuentres tu destino…

—¿Cómo recuerdas a esa niña soñadora, de Santa María la Ribera, que soñaba con llegar a ser artista?

—Eso es como un latido constante de mi corazón: mi colonia, las calles, el mercado que estaba a la vuelta de la esquina, la chocolatería La Cubana, que era para mí un premio que me llevaran ahí. También recuerdo los helados de La Alameda, los que estaban enfrente del Kiosco Morisco. Esos recuerdos son latidos en mi vida, son recuerdos que me inyectan fuerzas. Son momentos a los que regreso una y otra vez porque son como alcanzar la felicidad. Ese niño interno es algo que no se debe de perder nunca.

—¿Eso te ayuda a no perder el piso?

—Definitivamente. Mi objetivo siempre estuvo vinculado, de una u otra forma, a la música. Por eso me gustaba tanto vivir ahí de niña, porque lo mismo escuchaba a Jorge Negrete, Chavela Vargas y Los Panchos, que música clásica o rocanrol. Todo eso me formó e inyectó mucha creatividad desde chica.

—Cuando le dijiste a tus padres “quiero ser cantante”, ¿cómo lo tomaron? ¿qué te dijeron?

—En esa época hubo como una nueva generación de artistas niñitos. Estaba Chiquilladas, Parchis, Timbiriche… Era todo un sistema enfocado a los niñitos, entonces para mí era como algo muy divertido y decía: “¡Híjole, yo también quiero cantar como ellos!”. Y así entré a Juguemos a cantar, y después a un grupo chiquito que se llamaba Din Din, con Paco Ayala (hoy con Molotov), y grabamos cuatro canciones. Y ya después llegó TimbiricheVaselina, la carrera de solista y las telenovelas. Las cosas se fueron dando una tras otra. Ya era mi destino. Nunca me he quedado quieta.

—¿No te dan ganas de gritar “paren el mundo me quiero bajar”?

-No.

—¿No te ves sólo como madre de familia?

—No… el poder combinar mis actividades es un regalo de vida increíble, así como una gran oportunidad para crecer como mujer. Es decir, el hecho de poder tener un hogar, un matrimonio de muchos años, dos hijos que tienes que educar y, al mismo tiempo, imaginar cómo debo llevar mi carrera, es un regalo de vida. El chiste está en encontrar el balance adecuado.

—En ese sentido, siempre has estado bien manejada; por tu mamá, primero, y ahora por uno de los mejores en el mundo: tu esposo.

—Somos una mancuerna increíble. Primero que nada: nos adoramos, confiamos en nosotros, nos queremos, nos amamos y al mismo tiempo, bueno, en lo profesional, caí en blandito. Él, con el colmillo que tiene, haciendo unos de los mayores proyectos en la música, nada mejor que esté a mi lado dándome consejos. Si le pido ayuda, suelta todo y está conmigo.

—¿Deja de ser el esposo para convertirse en el empresario de la música contigo?

— Sí. Pero antes que nada, sabemos marcar esa línea entre la casa y el trabajo. En la casa está prohibido para los dos hablar de negocios, y en la oficina somos la artista y el productor.

—¿Cómo eres como mamá? ¿Cómo educas a tus hijos?

— Tenemos una mezcla bien interesante en la casa. Mamá es de origen mexicano, papá es de origen italiano y ambos vivimos en Estados Unidos, que es una cultura muy distinta a la que crecimos, entonces se mezclan estas culturas que son interesantes y divertidas. Una de las cosas más curiosas es que italianos y mexicanos vivimos alrededor de la mesa y no salimos de la cocina. Lo mismo preparamos un pozole estilo Guerrero, que una pasta con ravioles y salsa de tomates frescos. A mi marido le encanta el mole. Y nos sentamos todos juntos a la mesa y contamos historias, nos reímos y la pasamos muy bien. Eso es lo más importante para nosotros, estar juntos y apoyarnos unos a otros. Nuestra casa es un lugar de fandango y mucha música.

—¿En tu casa hablan en español o en inglés?

—Yo hablo español con mis hijos. El papá habla inglés con ellos. Si no les exijo que hablen en español las tradiciones se pierden poquito a poco. Por eso también lo hablo en mi programa de radio: tenemos que celebrar Día de Muertos cuando aquí se celebra Halloween, o celebrar Día de Reyes cuando aquí se celebra Santa Claus. Si aquí se celebra al Hada de los dientes, nosotros celebramos el ratoncito que te trae tu premio cuando se te cae el diente.

—¿Estás mexicanizando a Mottola?

—Y a todos los que se dejen. A todos los que se me cruzan enfrente siempre les enseño algunas palabras en español, les hablo de historias que no conocen, por ejemplo: en estas fechas de Día de Muertos les intriga la historia de La Llorona y  del Charro Negro, entonces yo se las cuento a mi modo.

ROGELIO SEGOVIANO es un periodista egresado de la UNAM especializado en la fuente de espectáculos y cultura desde hace dos décadas. Es el editor de Secciones de esta revista.

Posted on November 11, 2013, in Articles. Bookmark the permalink. 1 Comment.

  1. Te amo Thalia y me encanta que no as perdido tu cultura.Dios te bendiga siempre!!!!

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